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feb 13

Heriberto Molina con su zurda de oro

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“El amor es lo único que crece

                                                                                                     cuando se reparte.”

                                                          Antoine de Saint-Exupery (Francia 1900-1945)

 

La primera vez que  escuché la frase “la zurda de oro” fue en 1984, me encontraba en la cabina de Radio Calendario. Al momento  llegué  a pensar en  un picher zurdo, después imaginé un púgil de pegada poderosa y siniestra. Usted lector podría pensar que está referida a un esgrimista al estilo Limardo. Pero en el universo de la gaita, al hablar de “la zurda de oro” se está  haciendo referencia a Heriberto Molina,  compositor genial que nació en el Hospital Chiquinquirá  el 20 de agosto de 1945.

Heriberto es en esencia un humorista, un verbalizador locuaz, verseador  relampagueante, y un letrista respetado. Su padre Ángel Francisco Molina fue radiodifusor, locutor y director de las emisoras Ondas del Lago y Radio Calendario. Su madre Rita Elena Vílchez fue cantante de “Estampas Líricas”, esas fueron sus tempranas influencias en dos vertientes que se conjugaron con su talento; la música y la comunicación mediática.

Estudió su primaria entre el Colegio San Vicente de Paúl y  el Colegio Bolivariano de Valera, y la secundaria entre el Liceo Udón Pérez  y el Colegio San José, de los Padres Jesuítas en la ciudad de Mérida.

Su carrera como gaitero la comenzó en 1.959 componiendo una gaita al Libertador Simón Bolívar, cuando sólo tenía 14 años de edad. Desde entonces no ha parado de crear versos gaiteros, sonetos, décimas y hasta tweets rimados. Los  primeros grupos que le grabaron sus obras fueron Blanco y Negro en 1.965 y Los Lacustres.

Sus primeros éxitos llegaron en las voces e instrumentos del conjunto Saladillo de R.Q. Fueron; “Doña  Señora” y “El Matapalo: Testigo de dos épocas”:

“ Viejo matapalo

no te vais a morir vos

porque la China bendita

se va a quedar muy solita

ya se fueron las callecitas

del barrio, Ricardo, Rubén, Carruyo

y el padre Ríos

no te vais a morir vos.”

                                           (H.Molina y William Atencio, 1974)

El bardo de la zurda de oro, con su rostro parecido al del escritor  Antoine de Saint-Exupery,  estuvo colaborando con Guaco en las  décadas setenta y ochenta. A ese grupo entregó los temas: “Noviazgo en Nochebuena”, “Virgen Guaquera”, “La Feria de la Chinita”, “La Radio”, “Anuncios Clasificados”, “Brindis”, y varios dedicados a la Chinita:

“Patrona maracaibera

que con nosotros está

y que a tu pueblo le das

un entusiasmo divino

te pido por el destino

de la hermosa juventud

acompáñamelos tú

por los mejores caminos”.

Por esos años era casi rutinario conseguirse a Gustavo Aguado en la sede de Publicidad República en la avenida Bella Vista con la calle 64, conversando con Heriberto, a quien llamaba con afecto “mi padre”.

Ricardo Cepeda ha sido uno de sus mejores intérpretes, le ha cantado temas memorables como “El vendedor de flores” grabado con Los Colosales en 1998 y  “Mis promesas”:

“Se pondrá el corazón

del tamaño de este cielo

cuando te lleve con celo

cargada en tu procesión

y viviré la emoción

de tu grey saladillera

parado desde la acera

pidiendo tu bendición.”

                                        (Cardenales del Éxito, 1987)

Ha compuesto a cuatro manos con Renato Aguirre, con Neguito Borjas, con quien hizo los temas “Corona de tunas” y “Las plañideras”, éste último dedicado a las lloronas profesionales en los velorios marabinos. Tuve el honor de presenciar la  creación de ese tema en la legendaria Fonoplatea de los Éxitos; lo grabó el Gran Coquivacoa en 1.997. También con  Astolfo Romero compuso: “Rompo a llorar”, “Huellas”, “En casa se larga el forro”. Junto a William Atencio creó clásicos como “Testigo de dos épocas”, “Doña Señora”, “Nace un saladillero” y el primer éxito en la voz de Ingrid Alexandescu “Así es la vida”, en 1980 con Élite Gaitera. Siempre Heriberto es el orfebre de la poesía y  sus compañeros músicos crean la melodía en cada pieza.

En paralelo a su carrera artística, Heriberto Enrique ha sido un brillante creativo publicitario, miembro fundacional de Publicidad República en 1973, allí permaneció hasta el año 2.000. Trabajó junto a Manuel Santander Graterolacho en ARS y después en VCG Publicidad en Caracas, y en los años noventa colaboró con la agencia Target, ha diseñado importantes campañas de marketing político:

                              “Lorenzo es el próximo presidente

                               porque Venezuela siente

                               que con Lorenzo ganará

                               alegría y felicidad…navidad,

                               navidad,  navidad Lorenzo..”

                                             (Campaña presidencial de 1983)

En la década de los ochenta fue libretista del programa humorístico “A la Jaiba” en Niños Cantores TV y articulista del semanario “El Gallo Pelón” encargado de las sátiras picarescas, décimas humorísticas y las manchetas cargadas de ironía.

El nombre Heriberto es de origen germánico, significa: “Hombre del ejército victorioso”. Precisamente Molina Vílchez se unió hace un año al ejercito digital de las redes sociales, especialmente Twitter, donde mantiene la cuenta @ZURDADEORO, y desde donde lanza sus versos, sus homenajes, sus textos con gran creatividad y humor en 140 caracteres y se ha convertido en una tendencia en Maracaibo. Algunos de sus  últimos tweets o trinos:

“ Yo tengo una novia vieja con cintura de hicotea

y cuando revolotea y la empuja la marea

se parece a las cangrejas”. (Enero 2013)

Mientras veía mi programa Sabor Gaitero en Coquivacoa TV  le dedicó un tweet  a mi hija Neimarú Alejandra,  co-animadora del espacio:

“Ni Cleopatra, ni Casandra

tienen tan bella sonrisa,

la frescura de la brisa,

su belleza la matiza;

esa es Neimarú Alejandra”.

                                        (30 de enero 2013)

Desde su apartamento con vista al Lago Coquivacoa en la avenida El Milagro, Heriberto Enrique Molina Vílchez sigue creando versos, junto  su esposa Ida Montiel, a quien conoció en 1969 en el “Festival de Autores y Compositores Zulianos”. Con un ejército de afectos integrado por  tres hijos y  seis nietos, prepara la celebración de 44 años de matrimonio y 54 años componiendo, más de medio siglo creando obras modélicas, llenas de zulianía:

“Ser zuliano es privilegio

de un pueblo que canta y ora

y tanto amor atesora

que su canto es sol y arpegio.

Los apodos del colegio

las maldades, la osadía

versos de Simón García,

del “Monumental” y Astolfo,

que retumban en el golfo

con rimas de zulianía”.

                                                           (Heriberto Molina, 2012)

Heriberto es zurdo, pero no es siniestro; en su mirada de niño-maduro nunca se ve un destello de decepción ni de pesimismo. En sus horas de ocio es fanático de los juegos de mesa, el azar, el entretenimiento lúdico. Pero esa pulsión infantil no sofrena su ímpetu creador y cada día fija sus ojos en la cotidianidad, la absorbe y la plasma en su universo estético. Desde ese mundo de sueños y estrofas que vuelan, se proyecta en nuestras vidas, sabiendo que va a permanecer.

 León Magno Montiel.

 Twitter @leonmagnom

 Correo:  leonmagno@saborgatero.com

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